
Desde hace pocos años a esta parte, las mascotas van en aumento en una sociedad que hace del consumo su “tótem” llegando hasta el extremo de la utilización de los animales para sus proyección personal; de esta forma podemos encontrarnos tarántulas, serpientes, caimanes, y otras especies en perfecto desequilibrio con el medio (tanto ambiente, como de hábitat o lógico), por el mero hecho de poseer “algo” notorio.
Viendo la otra cara de la moneda, comprobamos que otra cosa es cuidarlos. Son seres vivos y requieren de la atención de los dueños que ha veces han pagado grandes sumas, pero que a la hora de prestarles atención los abandonan, sacrifican o maltratan, entiéndase también como maltrato tenerlos en la terraza del piso encerrados veinticuatro horas al día todos los del año, “amenizando” con sus ladridos / maullidos… a los vecinos.
Nos centramos en el cuidado a los perros, y, en la parte correspondiente a las cacas-pises. Es muy común ver a sus propietarios “sacar” a los perros a gran velocidad de los portales a dejarnos al resto de mortales sus regalos malolientes, y correr de nuevo al portal, que hay otras “cosas” que hacer, con lo que no consiguen un animal de compañía, sino un quehacer (a veces problema) mas.
Eso si, todos los propietarios preguntados recogen con gran puntualidad sus (de sus perros) excrementos, por lo que hasta el momento no hemos logrado desvelar el secreto: ¿ por que están llenas las aceras y parques ?.
Cosa menos común es ver a los mismos propietarios sacando a los perros a hacer ejercicio o al campo, para evitar que sus mascotas sean vagas y sedentarias en exceso; si lo hubieran pensado mejor, con un gato persa o un canario flauta les hubiera ido mejor. A los demás también.
Capítulo aparte merecen los de dos patas y sus excrementos. Con gran naturalidad por su parte, vemos como en cualquier momento y lugar (sobre todo los machos) descargan sus vejigas sin pudor ante las miradas del resto de transeúntes que volvemos la cabeza hacia otro lado ya que puede ser que además obtengas una mala contestación o insulto, en cualquier idioma, en el mejor de los casos o una agresión en el peor.
Pongamos algunos ejemplos de lugares mas o menos fijos, donde suelen utilizarlos como letrinas improvisadas: Callejón de San Pedro y San Pablo esquina a la Plaza de la Universidad, Calle Imagen junto a la casa de las Siervas de Maria, Irlandeses en el rincón situado a la entrada por Escritorios, Oratorio de San Felipe Neri entre sus dos puertas, y un largo listado fácil de encontrar a poco que se utilice el olfato. El zotal que con buen criterio utiliza el servicio de limpieza municipal a veces, no es suficiente ya que habría que estar continuamente pasando con las máquinas.
Otro caso muy especial son los llamados botellones. En esta situación, además de las micciones, ya de ambos sexos por aquello de que la unión hace la fuerza (de la barbarie en este caso), decía que además nos dejan otros obsequios, como botellas rotas, bebidas esparcidas por el suelo y tanta suciedad, que a veces cuesta trabajo creer que todos estos desechos se hayan producido en tan poco tiempo, y por personas. Añadimos el descarado consumo de drogas a la vista de niños los, que pasivamente salen muy perjudicados por el hecho de estar en los parques.
Tanto los de dos como los de cuatro patas, (no es casual que los pongamos juntos), nos dejan una “Ciudad Patrimonio de la Humanidad”, absolutamente sucia y maloliente.
Temas también graves son los referentes a la salud como infecciones y otros contagios, alergias… Los niños juegan en los parques con la sustanciosa tierra, que además contiene trozos de vidrio y otros restos peligrosos para ellos.
Nos preguntamos como podemos atajar esta situación que día a día va empeorando.
Proponemos que se hagan cumplir las ordenanzas adecuándolas cuando sea necesario, informando a quienes no las conozcan y sancionando a todos los transgresores.



ASOCIACIÓN CULTURAL HIJOS Y AMIGOS DE ALCALA
