
Las últimas y sorprendentes noticias nos dicen que el edificio del ambulatorio del Val no tiene aluminosis ni está en peligro de hundimiento. ¿?
Lo cierto es que en 9 años nadie ha visto un informe técnico que justificase la “enfermedad estructural” del ambulatorio de El Val, cerrado a cal y canto desde junio de 2007. Lo que nos decían es que tenía “aluminosis” y por eso se trasladaba el servicio de especialidades al Francisco Díaz hasta dar solución al problema. Se barajaba la idea de dos centros abiertos, uno al norte y otro en el centro-sur de la ciudad para mayor cobertura médica. Después de muchas promesas en varias manifestaciones llevadas a cabo por los vecinos, se aprobaron varias mociones en los plenos del ayuntamiento a propuesta de la asociación vecinal.
En todo caso el edificio había pasado en abril de 2012 a manos de la Tesorería General de la Seguridad Social (según Ana de Juan, concejal del PP).
Ni con Esperanza Aguirre ni con la señora Cifuentes el tema recibe solución alguna, haciendo visible la desatención que la Comunidad de Madrid tiene con Alcalá en este como en otros temas.
Actualmente el edificio es un foco de inseguridad, suciedad, vandalismo (hubo un incendio en un cuarto exterior) e intranquilidad que ha generado en el barrio tan inútil cierre a pesar de estar protegido por SEGUR IBÉRICA (eso dice una placa exterior). Confiamos en que las gestiones emprendidas por los nuevos concejales determinen el estado del edificio, a tal efecto han pedido el resultado de la inspección técnica, y si corresponde, exijan las responsabilidades políticas y administrativas convenientes y pueda volver a abrirse como segundo centro de especialidades para la ciudad en cualquiera de los casos que se puedan plantear.
Quedan pendientes las aclaraciones a los usuarios de ese centro que antes se desplazaban a pie y ahora tienen que tomar dos autobuses por trayecto ante la negativa de ampliación de la línea 8 o el transbordo sin tener que abonar un nuevo billete, que en caso de problemas de movilidad además deben abonar los de un acompañante.
Ante la posibilidad de que se confirmen las sospechas,
- ¿Quién ordenó este traslado?
- ¿Con que motivos?
- ¿Nadie exige oficialmente la verdad de este oscuro asunto?
El tema es meridianamente claro: Si fue un técnico equivocado, debe dar la cara y asumir su responsabilidad. Si es una decisión política, que nos explique porqué.
Y sobre todo, ¿quién va a resarcir, en tiempo y en dinero, a quien ha tenido que pagar tan caros desplazamientos para ser atendido?
¿Alguien cree que puede tratar de esta forma a personas, despreciando sus problemas, en pro de no se sabe muy bien qué intereses o errores?
Alguien tiene que dar explicaciones.
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ASOCIACIÓN VECINOS DEL VAL
ASOCIACIÓN CULTURAL HIJOS Y AMIGOS DE ALCALA
